LIPOASPIRACIÓN LÁSER O LASERLIPÓLISIS

Es una técnica de extracción de la grasa del tejido celular mediante una luz láser que por su acción calienta la grasa, la derrite y se puede extraer fácilmente o eliminar por el organismo. Se utiliza anestesia local, por la técnica tumescente, introduciendo en el tejido graso subcutáneo suero con anestesia local y adrenalina para evitar el sangrado, con esta técnica se logra anestesiar al paciente localmente donde se va a trabajar en el tejido adiposo, producir tumescencia de las células adiposas, las que se fragilizan para ser destruidas y evitar el sangrado por la destrucción de las mismas. La ténica tumescente tiene la ventaja de permitir trabajar al cirujano en un campo operatorio exangüe, sin riesgos para el paciente, sin sangrado y tomarse el tiempo necesario para modelar la región a lipoaspirar o derretir con el láser. Desde el año 1977 en el que Ives Gérard Illuz y luego Pierre Founier en Paris, comenzaron con la lipoaspiración, se ha ido mejorando en la forma de extraer la grasa de los tejidos cada vez con menos traumatismo y menos sangrado o sea buscando siempre la forma de hacerlo mejor y con menor riesgo para el paciente y con anestesias más inocuas. El comienzo fue con cánulas de más de 1 cm de diámetro, después se crearon cánulas más finas hasta de 2 y 3 mm que son las más utilizadas actualmente. De acuerdo a la forma de concebir la lipoaspiración los cirujanos la fueron llamando también liposucción o lipoescultura, si tenemos en cuenta el tipo de anestesia y la preparación de los tejidos puede ser seca o tumescente y de acuerdo con el tipo de aparato utilizado para extraer la grasa pude ser por aspiración, lipoultrasónica con ultrasonido o lipo láser o láser lipólisis cuando se realiza con la luz láser.
Vamos a hablar de las ventajas y desventajas de esta última. Ya dijimos que al igual que las otras convienen realizarla con anestesia local tumescente sola o con sedación, bien vigilada, lo que acarrea menos riesgos potenciales, que una anestesia general. Se utiliza el láser de neodimio que lleva la luz por fibras ópticas, por lo tanto se utilizan fibras de 500, 600 o 900 micras que deben ser esterilizadas para introducir en el tejido celular y la grasa subcutánea, estas se pueden introducir solas o con instrumentos tipo cánulas finas mediante punción. También se pude asociar a cánulas finas de aspiración a baja presión. Este tipo de láser actúa de dos formas, mediante el calor destruye a las células adiposas licuando la grasa que se puede aspirar derretida con cánulas muy finas o se puede dejar derretida y los mecanismos de fagocitosis del organismo la eliminan posteriormente. Cuando el extremo del láser actúa derritiendo la grasa el cirujano siente en la mano testigo como la grasa se derrite y los dedos se hunden en el tejido lesionado. En segundo lugar este láser por sus longitudes de onda tiene afinidad por los pigmentos rojos de la hemoglobina de la sangre, especialmente de los capilares y pequeños vasos del lobulillo adiposo son destruidos y trombosados dejando pequeñas zonas isquémicas que serán eliminadas en el futuro. El láser en general estimula la formación de tejido elástico, reticulina y colágeno que reparan las áreas traumatizadas, como en cualquier proceso inflamatorio, produciendo una mayor retracción de los tejidos. Por estas últimas razones es que vemos que el láser lipólisis está más indicado en aquellos tejidos que han sido estirados o distendidos ya que se logra una mayor retracción post operatoria y más fijeza de los tejidos aspirados o licuados por el láser. En adiposidades abdominales post parto con pocas estrías está especialmente indicado ya que hemos visto después de extraer importantes cantidades de grasa que los tejidos en lugar de quedar flojos ha tenido muy buena retracción y fijeza a los planos profundos. Las desventajas dependen de los costos de las fibras ópticas y el aparato de láser y del mayor tiempo quirúrgico para el cirujano. En cuanto a las indicaciones de las zonas a tratar por láser lipólisis pueden ser todas, las mismas que para la lipoaspiración. Se pude tratar la cara, por obesidad o por adiposidades localizadas, papada, cuellos gordos, adiposidades laterales. En las axilas adiposidades anteriores y también la sudoración exagerada destruyendo las glándulas sudoríparas. Los brazos que cuelgan por tejido adiposo y flacidez. Las mamas adiposas se pueden tratar derritiendo la grasa y retrayendo los tejidos. Todas las adiposidades localizadas del abdomen, flotadores, dorso de tórax y laterales, las adiposidades glúteas, trocantereas, muslos, rodillas, piernas, etc. Todas estas comparadas con las lipoesculturas comunes, tienen menos equimosis post operatorias, más rápida recuperación y mayor retracción de los tejidos.