EL LÁSER EN CIRUGÍA PLÁSTICA Y VASCULAR
Desde los años 60 se usan distintos tipos de lásers en medicina. Láser quiere decir, Luz Amplificada por Emisión estimulada de Radiación. Cuando un electrón (masa) es estimulado o excitado por un fotón (energía) absorve esa energía y pasa a una órbita diferente, queda en estado de excitación o estimulación. Como no puede permanecer en ese estado, vuelve a su órbita original y libera la energía en forma de otro fotón. Es lo que se denomina en física nuclear emisión espontánea. Esos fotones en general dos por molécula estimulada viajan en la misma dirección, con la misma frecuencia, es lo que se llama emisión de radiación estimulada. Todo este proceso de absorción de energía, emisión espontánea y emisión estimulada ocurre continuamente en la cámara del láser al ser estimulado y produce fotones de energía en forma de luz de gran potencia, visible o invisible según la longitud de onda. El 15 % de los fotones se reflejan y escapan de la cámara del láser por espejo, aire, lentes y/o fibra óptica y forman el rayo láser. El láser de Neodinio y AG se conduce por fibra óptica. El rayo láser es una luz especial porque es coherente, haz paralelo, monocromático y muy intenso al focalizarlo en un punto determinado. Los efectos del láser sobre los tejidos pueden ser: absorción con destrucción de los tejidos, vaporización, corte o hemostasia, reflexión, transmisión, difusión. Los primeros son efectos primarios y visibles en el acto quirúrgico. Los segundos producen efectos secundarios y a largo plazo, se ven entre los 20 días y varios meses. El láser de neodinio por su afinidad a los pigmentos, ( el color rojo de la hemoglobina) tiene aplicación en tatuajes, hemangiomas, telangiectasias, lesiones vasculares y várices. Dada su longitud de onda, llegan a los planos vasculares sin dañar la piel. Por acción directa sobre el glóbulo rojo lo calienta y hace estallar, lesionando el endotelio vascular de los capilares, venas, telangiectasias. Secundariamente provoca trombosis endovascular y luego fibrosis del vaso.
LIPOASPIRACIÓN LÁSER
El láser actúa sobre los lobulillos adiposos de dos formas: 1- sobre el paquete vascular del lobulillo. 2- Sobre la grasa contenida en las células de dicho lobulillo. Al paquete vascular lo trombosa actuando sobre los glóbulos rojos. A la grasa contenida en las células adiposas la calienta y derrite, por lo tanto ésta se extrae licuada y sin sangre. Los efectos secundarios que se ven después de realizada la lipoaspiración con láser son: mucho menos sangrado post operatorio, menos edema y reacciones secundarias. La grasa desvascularizada que ha quedado en los tejidos se sigue reabsorviendo y es eliminada secundariamente. La transmisión y difusión de energía del láser a los tejidos produce un aumento de las fibras elásticas y del colágeno por lo que la estimulación de la cicatrización es favorable para la recuperación post operatoria, dejando los tejidos más firmes.
CIRUGÍA DE VARICES
La patología varicosa tiene una incidencia de 5.2/1000 habitantes por año. Siendo la cirugía vascular periférica más frecuente. La incidencia de tratamiento quirúrgico más frecuente es por insuficiencia venoso superficial, de la safena interna y safena externa, varices colaterales y de venas perforantes. El uso del láser endovascular presenta las mismas indicaciones que la cirugía convencional, presentando ventajas tales como:
- CIRUGÍA AMBULATORIA: se realiza con anestesia local, o local potenciada.
- CIRUGÍA SIN INCISIONES: o mínima cantidad, pudiéndose combinar con microcirugía o escleroterapia.
- MENOR INCIDENCIA DE HEMATOMA en el post operatorio.
- RÁPIDO REINTEGRO a las actividades habituales.
- MENOR DOLOR post operatorio.
En pacientes con Insuficiencia Venosa crónica con alteraciones de los tejidos cutáneos y/o úlceras varicosas donde las incisiones quirúrgicas pueden ser un problema de cicatrización, la utilización de la fibra láser representa un mayor beneficio para el paciente.
Para éste tipo de cirugía se utilizan fibras de diferentes calibres, 600 um - 360 um y 220 um según el diámetro de la vena y lo profundo o superficial que se encuentran las mismas.
Por éste método es posible tratar (sin incisiones) variculas gruesas de 2 a 4 mm.
Para el tratamiento de varículas más finas 1 a 2 mm (telangiectasias) se utiliza el láser transdermico.
Esta nueva mini invasión quirúrgica para el tratamiento de la patología venosa, posee los mismos resultados a largo plazo que la cirugía convencional, con mayores ventajas est´ticas, menos dolor, sin incisiones en las pieles atróficas y menor riesgo de necrosis de piel con reinserción laboral más precoz.

