CIRUGÍA DE NARIZ
La cirugía nasal, fue la primera que se realizó para restaurar las narices
amputadas hace cinco mil años y sigue siendo la cirugía que exige más al
cirujano, dado que la nariz es el elemento central de 1/3 medio de la cara y
los cambios o deformaciones causados en ella son muy notorios y de
importante repercusión estética y psicológica alterando la personalidad.
En el siglo 20 se desarrolló la cirugía nasal, primero resecando el dorso,
después formando la pirámide nasal, luego afinando la punta, etc.
En una época se operaba la nariz tratando de achicarla, pero luego se
cambió buscando un sentido más funcional y estético. Hoy creemos que no
hay que realizar una operación de rinoplastia standart sino que hay que
extraer de la nariz aquellas características anatómicas que la afean, dejando
las normales funcionando a la perfección, o sea que cada nariz debe de
operarse según sus características anatómicas particulares, operando cada
sector, punta, dorso óseo, cartílago, tabique colunmela, orificios, cornetes,
etc, segú:n sea necesario para retirar lo que deforma o altera la función y
proyectar, injertar cartílagos, achicar orificios, etc. De esta manera, no habrá
dos narices iguales, no se perderán las características personales y se
logrará mayor mayor perfección funcional y estética.
Las incisiones en la nariz serán internas, para operar la punta, colunmela,
tabique, dorso óseo o cartilaginoso, y externas, siguiendo los pliegues para
achicar los orificios nasales o en los caso de narices multioperadas en las
que hay que remover los cartílagos alares o de la punta nasal.
La anestesia usada más frecuentemente es la local, con analgésicos y
sedantes, en los casos de pacientes nerviosos o miedosos, anestesia
general o potenciada.
Siempre que se opera una nariz se debe de hacer con un plan concreto y
bien definido, habiendo hablado con el paciente todos los pormenores de la
operación, y todos los elementos a corregir en forma precisa. El cirujano
tiene que haber entendido todas las preocupaciones del paciente y las
aspiraciones que tiene de la cirugiía y aclarar lo que puede lograr la cirugía,
no dejando dudas sobre los resultados, ni creando falsas expectaticas al paciente.
Es en esta cirugía al igual que la de otras deformaciones de la cara, es que
los pacientes han tenido los mayores cambios psicológicos, porque se han
sacado un estigma que los atormentaba o los limitaba en su convivencia.
Ahora si que voy a hacer..... tal o cual cosa dicen, o sea que se animan a
conquistas o emprendimientos a los cuales se sentían limitados por su nariz.
Es por eso que debemos ser cautos y precisos en el momento de anticipar
los resultados, yo te voy a corregir la punta, (PINOCHO) dorso de nariz (giba),
tu vas a ser el que quieras ser, yo no te voy a cambiar, tú eres el que va a
cambiar si quieres, yo sólo te corrijo un defecto.
El cirujano debe de tener cuidado con los pacientes con problemas
psiquiátricos.
Es en esta cirugía en la que vamos a ver los pacientes más satisfechos y
contentos y en la que podemos tener los más desconformes, sobre todo si le
creamos falsas expectativas sobre el resultado.
El post operatorio en general es con mechas en la cavidad nasal y yeso por
fuera para mantener la fractura de huesos propios en su lugar.
A través de las mechas sale un líquido sero-hematico en los primeros días,
después las mechas se secan y adhieren al borde del orificio nasal, al 5º día
las secreciones nasales con "olor feo" despegan las mechas y se pueden
extraer fácilmente sin sangrado.
Si las mechas y el yeso están bien colocados, no han salido por la parte
posterior de la nariz llegando al paladar, dando náuseas y vómitos, no debe
existir trastornos ni dolor post operatorio.
Cuando termina la operación, se sutura el tabique a la columnela y sobretodo
cuando se ha hecho fractura lateral con desplazamiento transversal de los
huesos propios, vemos que algunos pacientes, sobre todo mujeres, hacen
equimosis de los párpados inferiores y pueden hacer al día siguiente
equimosis de los párpados superiores, y de mañana al levantarse pueden
tener los ojos hinchados, casi cerrados. También sentir sensación de
arenilla en los ojos, sobre todo si mira T.V. y pueden tener equimosis de
conjuntiva. Todo esto regresa al 5º día y las equimosis desaparecen entre
10 y 15 días.
Muy pocos pacientes tragan secreciones o sangre en el acto quirúrgico y si
estaban con ayuno prolongado, pueden tener un vómito con sangre que
pueden acompañarse de una crisis vagal con sudoración, mareos, etc.
Aunque puede existir, nunca hemos tenido sangrado o infecciones postoperatorias.
En el postoperatorio alejado, ha visto desplazamientos de cartílagos,
ausencia de soldadura de los huesos propios, signo de la tecla. Estenosis
nasal por cicatrices fibrosas, cuando se hacían incisiones en la válvula nasal,
diferencia en el tamaño de los irificios nasales, etc.
Todas estas complicaciones alejadas con corregíbles con pequeñas
intervenciones, con anestesia local para lograr los resultados esperados, o
sea que en cirugía nasal siempre puede ser necesario un "retoque" en el
postoperatorio, para lograr el mejor resultado funcional y estético.

